Economía
A pesar de que la economía tinerfeña está altamente especializada en el sector servicios, que integra un 78,08% de su capacidad de producción total, la importancia del resto de sectores es clave para un desarrollo armónico de su tejido productivo. En este sentido, el sector primario, que solamente representa el 1,98% del producto total, aglutina actividades de especial sensibilidad y para el desarrollo sostenible del territorio insular. El sector energético que contribuye con un 2,85% ejerce un papel primordial en la implantación de energías renovables. El sector industrial que participa en un 5,80% se configura como una actividad de interés creciente para la isla, a la vista de las nuevas posibilidades que generan los avances tecnológicos. Finalmente, el sector de la construcción con un 11,29% del producto total tiene un carácter estratégico prioritario, por cuanto es un sector con relativa estabilidad que permite múltiples posibilidades de desarrollo. La isla es sede de la Caja General de Ahorros de Canarias (CajaCanarias), que con más de 1.600 empleados directos y una red de más de dos centenares de oficinas en todas las islas es la primera entidad financiera del Archipiélago Canario.
Turismo
Como se indicaba en el párrafo anterior, la economía de Tenerife, al igual que la de otras islas de Canarias, se basa fundamentalmente en el turismo (60% del PIB). Ya en el siglo XIX y gran parte del XX destacaba la afluencia de turismo extranjero -sobre todo del inglés- debido a los intereses agrarios que poseía en esta isla. Tenerife atrae gran cantidad de turismo nacional e internacional (es de hecho la isla canaria más visitada turísticamente), los turistas llegan a la isla en busca de sus playas, su variada oferta cultural y su animada vida nocturna. Más tarde con las guerras mundiales este sector se resiente, pero entrada la segunda mitad del pasado siglo comienza a evolucionar de un modo muy notable. En un principio destaca el Puerto de la Cruz por su bondadoso clima y por todos los atractivos que el Valle norteño de La Orotava concentraba, pero persiguiendo captar el turismo de sol y playa, alrededor de 1980 surge el boom turístico del sur de Tenerife, donde destacan ciudades como Arona o Adeje, en torno a núcleos turísticos como Los Cristianos, Playa de Las Américas y Costa Adeje, que hoy albergan más del 65% de las plazas hoteleras de toda la isla. Tenerife recibe cada año más de 5 millones de turistas, siendo de este modo, de entre todo el archipiélago canario, la isla preferida a este respecto. Sin embargo, este dato también pone de manifiesto la gran cantidad de recursos que esta actividad consume (espacio, energía, agua, etc.).
Turismo de negocios y reuniones
El turismo de negocios y reuniones, como actividad económica, tiene sus orígenes en los últimos años del siglo XIX y en los primeros del siglo XX. No obstante, no fue hasta bien entrada la segunda mitad de ese siglo cuando la denominada “industria de reuniones” se definió y reconoció como tal. Desde entonces las actividades relacionadas con la realización de eventos, de reuniones y congresos, se han ido posicionando en muchos países como uno de los sectores turísticos en alza.
Según la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), España es el tercer país del mundo en este tipo de turismo. Actualmente, el turismo de negocio es un valor imprescindible para el desarrollo de la industria turística en general. El 10% de los más de 56 millones de turistas internacionales que llegan anualmente a España lo hacen por motivos de negocio. Estos movimientos generan más de 3.000 millones de euros al año. Es conveniente tener en cuenta que el gasto medio por turista de negocios y día, es de cinco veces mayor que el de un turista vacacional. Sin duda, el elevado poder adquisitivo de este tipo de visitantes es una de las claves de la importancia de este segmento del turismo.
Tenerife cuenta con una infraestructura capaz de albergar garandes y pequeños eventos de prestigio. Dispone de cinco centros de congresos multifuncionales, localizados en diferentes zonas de la Isla. Se trata de edificios emblemáticos, con carácter propio, y con capacidad para reunir hasta 4.000 delegados.
Para ofrecer información y asesoramiento sobre la organización de congresos y convenciones en Tenerife, Turismo de Tenerife cuenta con un departamento especializado, el Tenerife convention bureau.
Auditorios y palacios de congresos
- Auditorio de Tenerife: situado en la capital, Santa Cruz de Tenerife, es una obra maestra del arquitecto Santiago Calatrava. Dispone de varios espacios de reunión, el mayor la sala sinfónica con un aforo para 1616 personas. Es uno de los principales edificios de la arquitectura contemporánea española, de hecho en 2008 el servicio postal de Correos emitió seis sellos con las obras más emblemáticas de la arquitectura española e incluyó al Auditorio de Tenerife.
- Centro Internacional de Ferias y Congresos: se sitúa frente al Auditorio de Tenerife y también es obra de Santiago Calatrava. Dispone de hasta 12.000 metros cuadrados para todo tipo de eventos.
- Magma Arte & Congresos: situado en el sur de la isla, se trata de un edificio moderno, multifuncional y de gran singularidad arquitectónica con capacidad de hasta 2500 personas.
- Centro de congresos Puerto de la Cruz: en pleno corazón del Puerto de la Cruz, en medio de más de 110.000 metros cuadrados de jardines subtropicales, cuenta con una capacidad total de hasta 1000 personas.
Agricultura y pesca
A pesar de la intensa participación del turismo en el PIB tinerfeño, y en consecuencia el sector servicios, el sector primario, la industria y el comercio son responsables del 40% restante. En concreto el sector primario ha perdido su tradicional importancia en la renta insular en beneficio de la industria y los servicios.
La contribución del sector agrario en el PIB no llega al 10%, si bien su aportación a la isla es vital por cuanto genera beneficios difícilmente mensurables, que se relacionan con el sostenimiento de la estampa rural y el mantenimiento de valores culturales del tinerfeño. El sector agrario se desarrolla en la vertiente septentrional, lugar en el que los cultivos se distribuyen en base a la altitud: en la zona costera se cultivan principalmente tomates y plátanos, productos ambos de elevada rentabilidad dado que se exportan a la Península y al resto de Europa; en la zona intermedia proliferan los cultivos de secano, sobre todo papa, tabaco y maíz; en la zona meridional tiene relevancia el cultivo de la cebolla.
Particularmente, el cultivo del plátano figura en primer lugar en cuanto a producción se refiere, siendo Tenerife la isla que más plátanos manufactura en Canarias. La producción anual de la isla se ha consolidado en torno a unas 150.000 toneladas en estos últimos años, tras haber alcanzado un máximo de 200.000 toneladas en 1986. Algo más del 90% del total se destina al mercado nacional, ocupando este cultivo una superficie de 4200 hectáreas. Detrás del plátano destacan los cultivos de tomates, vides, papas y flores. La pesca supone también gran parte de la economía tinerfeña (Canarias es la segunda región pesquera de España).
Comercio e industria
El comercio posee un destacado peso en la economía tinerfeña, pues representa casi el 20% del PIB, cuyo mayor baluarte lo supone el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Ya finalmente, y a pesar de los diversos polígonos industriales que existen en el territorio insular, la importancia de la actividad industrial (10 % del PIB) radica en la refinería de petróleos de Santa Cruz de Tenerife, la cual suministra productos petrolíferos no sólo al archipiélago canario sino también al mercado peninsular, africano y americano. La Refinería de Santa Cruz de Tenerife es la industria más grande de Canarias. Históricamente, esta refinería ha garantizado el suministro energético del Archipiélago, ha contribuido de manera importante a la actividad de los puertos canarios, como punto idóneo de repostaje para el tráfico marítimo del Atlántico.